Seguridad en el hogar

PRINCIPALES RESULTADOS

 

 

Sobre la sensación de seguridad en el domicilio frente al problema del robo

 

Ø        Si bien más de la mitad (56’3%) de los hogares españoles tiene la sensación de que los robos en domicilio son bastante o muy frecuentes, nueve de cada diez tienen poca o nada de inquietud cuando se ausentan de su casa por unas horas.

 

Ø        La sensación de que los robos son “bastante o muy frecuentes” es más elevada entre las mujeres (el 59’9% de ellas), en los hogares que no tienen niños (58’7% de los hogares sin indivíduos de menos de 15 años) y, lógicamente, entre los que han sufrido un robo (el 69’4% de ellos).  Asimismo es una sensación que crece a medida que aumenta la edad (un 65’2% de los mayores de 60 años, por sólo el 47’9% de los entrevistados de menos de 40 años, piensa que son “bastante o muy frecuentes”).

 

 

Ø       Comparando con los resultados del año pasado, la sensación de inseguridad en el domicilio frente al problema del robo ha subido sensiblemente, con un 15’6% de los hogares que tiene la impresión de que los robos en domicilios particulares son “muy” frecuentes, por sólo el 9’2% en el mes de junio del 2003

 

Ø       Asimismo, más de la mitad (el 52’7%) del público consultado piensa que su domicilio está bastante bien o muy bien equipado frente al robo, por una quinta parte (el 20,2%) que opina lo contrario.  Comparando con la toma de datos de junio 2003, el equipamiento de los domicilios habría mejorado en opinión de sus ocupantes, con algo menos de la mitad (48’6%) que afirmaban que su domicilio estaba “bastante bien o muy bien” equipado en el 2003 por el 20’5% que declaraba lo contrario.

 

 

Ø       Por tipo de residencia, son los que viven en bloques de edificios los que piensan mayormente que su domicilio está bien o muy bien equipado, frente a los que tienen una casa individual, tipo chalet o adosado.  Lógicamente, este tipo de vivienda tiene más entradas, por lo que requiere en un principio más equipamientos para hacer frente al robo.

 

Ø       Asimismo, los que tienen su vivienda en régimen de propiedad se encuentran mejor preparados ante el robo (el 53’8%) en comparación a los que están de alquiler (40’7%), que lógicamente invertirán menos en la seguridad de sus domicilios que los propietarios.

 

 

Ø       Los hogares en municipios de menos de 10.000 habitantes se encuentran peor preparados ante el robo  que los de las pequeñas o grandes ciudades.  Puede que se deba en parte al hecho de que se trate mayormente de casas individuales, más expuestas a los robos que las casas en bloques de edificios.

 

Ø       Parece que las campañas de sensibilización de los ciudadanos para dotar sus domicilios de mejores protecciones ante el robo están surtiendo sus efectos, con un 77% de los hogares que opina que están ahora mejor informados de lo que hay que hacer para prevenir los robos en casas particulares comparado con hace unos  años.

 

 

Ø       Frente a distintas situaciones de la vida cotidiana, como encontrarse sólo en casa por la noche, dicha circunstancia sólo produce bastante o mucha inquietud  al 17’4% del público entrevistado.  Ausentarse durante unas horas de su casa es aún menos preocupante, con apenas un hogar de cada diez (9’8%) al que le produce bastante o mucha inquietud.  Sin embargo, irse de vacaciones o de fin de semana, dejando la casa vacía, resulta ser algo más preocupante (para la cuarta parte de los hogares), y casi la mitad (el 45’4%) tendría mucha o bastante inquietud, caso de encontrarse solo en una casa aislada.

 

Ø        Resulta llamativo ver que una situación como la de encontrarse sola en casa por la noche es muy o bastante preocupante para la cuarta parte de las mujeres (24’1%), por sólo el 8’5% del público masculino.  En el mismo sentido, 6 de cada 10 entrevistadas femeninas sentiría mucha o bastante inquietud al encontrarse en una casa aislada, por sólo el 26% de los hombres.

 

 

Ø        La información también es importante en estos aspectos: los que dicen que el nivel de información sobre lo que hay que hacer para prevenir los robos ha mejorado en los últimos años, son también los que tienen menos inquietud  en todos los aspectos estudiados en este apartado.

 

Sobre la experiencia personal con el robo o intento de robo

 

Ø        El 13% de los entrevistados habría sufrido ya un robo o intento de robo en su domicilio actual o en alguno anterior y un  4’7% declara haber vivido esta situación en más de una ocasión, por lo que el total de hogares con experiencia de robo alcanza el 17’7%, en aumento desde la toma de dato del año pasado (14%).

 

Ø       Al igual que el año pasado, entre los que tienen una secunda residencia, la experiencia con el robo alcanza la cuarta parte de ellos, pues lógicamente multiplican el riesgo de conocer esta circunstancia al tener varias viviendas.

 

 

Ø        Entre los que han sufrido un robo o intento de robo, un poco más de la cuarta parte (el 26’8%) se siente mucho o bastante más intranquilo ahora para su seguridad personal y un poco más de la mitad está mucho o bastante más intranquila que antes cuando deja su domicilio por un período largo de tiempo.  Sin embargo, una gran mayoría del público consultado (62%) declara ser mucho o bastante más cuidadoso con la protección de su domicilio y bienes desde que ha conocido la experiencia de ser víctima de un robo.

 

Ø         Tras haber sido robados o víctimas de una tentativa de robo, un 23’9% de las víctimas ha hecho instalar una puerta blindada (otro 3’5% menciona la puerta acorazada y un 6’3% habla de otra puerta o una puerta nueva).    Más de la quinta parte (21’1%) habría hecho instalar una alarma mientras otro 21’1% se ha dedicado a poner rejas en sus ventanas o instalar nuevas ventanas.  Las cerraduras (13’4%) y los cerrojos (9’2%) siguen a continuación en cuarto y quinto lugar de las mejorías realizadas en relación al domicilio.

 

 

Ø       Conviene destacar que tras haber sido robados, la cuarta parte de las víctimas (24’6%) no ha hecho absolutamente nada para mejorar el equipamiento de sus domicilios.

 

Ø        En cuanto a los que no se han equipado mejor en cerraduras o puertas de seguridad (el 53’5% de los que han sido robados), la décima parta (10’7%) considera que sus domicilios están bien equipados y otro 10% alude motivos de carestía de los equipamientos necesarios para no realizar mejorías de este tipo.  Para un 4’3%, no hay nada que hacer debido a que el ladrón que quiere entrar lo va a conseguir, mientras al 3’6% no le preocupa el tema en absoluto.

 

 

Actitudes ante la posibilidad de sufrir un robo

 

Ø        Una inmensa mayoría de los entrevistados (86’7%) considera que el robo es una agresión debido al hecho de que unos desconocidos que se introducen en el domicilio de una persona puede ser traumático, frente a sólo el 8’3% que dice que es una infracción no realmente grave porque sólo afecto a los bienes materiales.

 

Ø       Lo más traumático en un intento o intento de robo, de acuerdo con la opinión del conjunto del público consultado, son las angustias que puede provocar (algún familiar habría podido encontrarse en el domicilio, ¿porqué han elegido mi domicilio?), con un 31’3% de menciones.  Muy por detrás, el hecho de saber que unos desconocidos han entrado en su casa resulta ser traumático para el 17’6%.  Un 14’6% teme las agresiones físicas o actos de violencia (a estas menciones podríamos añadir un 2’1% de menciones a las posibilidades de ver peligrar sus vidas).  Luego, resulta que los destrozos que han podido causar los infractores son más traumáticos que el robo de objetos en sí (el 13’4% de menciones, frente al 9’2% respectivamente), aunque la pérdida de objetos personales o con valor sentimental también recoge un 8’8% de menciones.

 

 

Ø        Finalmente, el estudio desvela que una alarma o sistema de alarma es lo que más seguridad podría dar a los hogares españoles en relación al riesgo de robo o intento de robo en su domicilio.  La puerta blindada es el segundo elemento citado, con un 13’9% de las menciones, mientras uno de cada diez reclama más presencia policial.  Es de destacar también que un 8’7% del público consultado estaría dispuesto a contratar un sistema de vigilancia.